Alegaciones contra ensayos de nuevas variedades de maíz transgénico

Ecologistas en Acción ha solicitado al Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino la denegación de autorizaciones de cultivos experimentales de maíz transgénico promovidas por Monsanto. Esta multinacional continúa poniendo en peligro la salud de las personas y el equilibrio medioambiental en varios puntos del Estado. Entre los municipios donde se pretenden probar estos cultivos se encontrarían los aragoneses de Ejea de los Caballeros, Tauste y Grañén.

Los nuevos cultivos a experimentar, que han sido diseñados para tolerar el herbicida glifosato, y para producir toxina Bt, de propiedades insecticidas, comportan un importante impacto sobre el medio ambiente, al envenenar insectos útiles y crear resistencia en lepidópteros. También provoca la destrucción de la microflora fertilizante del suelo, de forma no selectiva.

El uso continuado de glifosato creará la aparición de resistencias en plantas adventicias con lo que se necesitarán mayores cantidades de herbicida. Hecho que acarreará una mayor contaminación en los suelos y acuíferos.

Ecologistas en Acción aporta en estas alegaciones una larga lista de estudios independientes sobre los impactos ambientales y los riesgos para la salud de los productos transgénicos, que no deberían de ser ignorados por las autoridades españolas.

Una de estas investigaciones, llevada a cabo por el equipo de de Gilles-Eric Séralini, biólogo molecular en Caen y asesor de la Comisión Europea ha sido publicada hace tan sólo unos meses en la revista científica International Journal of Biological Science [1]. En ella se señala que la alimentación de animales de experimentación con las variedades que ahora Monsanto pretende introducir, NK 603 y derivados del MON 810, les habría producido en pocas semanas citotoxicidad renal y hepática. También se detectaron alteraciones sobre corazón, glándulas adrenales, bazo y sistema hematopoyético.

Ecologistas en Acción recuerda que, debido a los riesgos para la salud humana y a las consecuencias sobre el medio ambiente, estas variedades fueron prohibidas en diversos países europeos. Sin embargo, en España se sigue facilitando su expansión, particularmente en Aragón, donde, con alrededor de 40.000 ha cultivadas, se encuentra la mayor superficie de transgénicos de toda la Unión Europea. Nuestra Comunidad se ve además afectada por numerosos casos de contaminación genética. El reconocimiento de las dificultades de coexistencia entre cultivos transgénicos y no transgénicos llevó a La Comisión de Medio Ambiente y Agricultura del Congreso a votar en diciembre de 2009 una proposición no de ley sobre la protección de los cultivos convencionales y ecológicos.

Ecologistas en Acción manifiesta nuevamente su oposición a la presencia de Organismos transgénicos en alimentos y en cultivos.




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