Jornada Implicaciones de la biomasa y otras formas de bioenergía

  Sumario  

¿Héroe o villano? Implicaciones de la biomasa y otras formas de bioenergía.

Sábado, 7 de mayo de 2016
Sala Revilla, Calle Torrecilla 5 (Valladolid)

 Conclusiones

Garantizar la sostenibilidad del aprovechamiento energético de la biomasa: imprescindible y urgente

Debemos apoyar los aprovechamientos sostenibles de las biomasas, fundamentales para el medio rural y reducir el uso de combustibles fósiles, y desenmascarar aquellos con importantes efectos negativos para las comunidades y los ecosistemas

  • Se crea la Coordinadora Estatal contra las Macroincineradoras de Biomasa, como las que promueven Forestalia o ENCE en, respectivamente, Monzón (Huesca) y Tenerife/Gran Canaria.
  • Investigadores, sindicatos, ecologistas, activistas de plataformas ciudadanas contra proyectos de macroincineradoras de biomasa, agricultores y ganaderos debatieron sobre el papel que debe jugar la biomasa en un modelo energético basado en las energías renovables y que plante cara al cambio climático.
  • El público conoció ilusionantes ejemplos reales de aprovechamiento sostenible –material y energético– de biomasas, como las cooperativas Los pedroches (olivar) y Crica (lácteo), generadoras de empleo en el medio rural.

No tiene sentido considerar renovable ni demonizar a la bioenergía en general. Esta fue una de las principales conclusiones de la jornada de debate ‘¿Héroe o villano? Implicaciones de la biomasa y otras formas de bioenergía’, organizada por Ecologistas en Acción, con la colaboración de Plataforma Rural y de la Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Valladolid.

Otra conclusión fue la necesidad de analizar la disponibilidad de los diferentes tipos de biomasa, teniendo en cuenta también a los diferentes sectores que las utilizan (agricultura y ganadería, industrias como la alimentaria, de la madera, química, etc.), y promover su aprovechamiento más eficiente para reducir nuestra dependencia de los combustible fósiles, para producir energía, pero también alimentos y múltiples materiales.

Las intervenciones de los y las ponentes en la jornada ilustraron perfectamente muchos de los elementos que es necesario considerar para una política sostenible de fomento de la bioenergía desde las administraciones.

Damián Copena, investigador de la Universidad de Vigo, resaltó la amenaza para los aprovechamientos tradicionales del medio rural gallego, de los más de diez proyectos de macroincineradoras de biomasa promovidos en Galicia. Dichos proyectos estarían asociados inevitablemente a la expansión (también en tierras agrícolas/pastos) del eucalipto y otros cultivos energéticos, considerados especies invasoras por la propia administración gallega.

Carlos de Castro, de la Universidad de Valladolid, analizó la eficiencia energética de la producción de agrocombustibles a partir de cultivos como el maíz, la caña de azúcar y otros cultivos, promovidos desde hace más de una década como sustitutos del petróleo. Diferentes variables biofísicas como la Tasa de Retorno Energético o la Huella Ecológica indican el alto coste ambiental de dichos carburantes, en ocasiones más contaminantes que los combustibles fósiles. El investigador insistió en la urgencia de cambiar el sistema energético en su conjunto, como paso previo al fomento de otros tipos de bioenergía que puedan repetir los mismos errores que hoy conocemos para los agrocombustibles.

Eva Miguel, técnica de Comisiones Obreras, resaltó la importancia de la creación de empleo de las plantas de producción de pellets en diversas zonas rurales de Castilla y León, pero también alertó de la elevada precariedad del empleo en los trabajos forestales.

Ibán Revilla, divulgador científico y ambiental, recalcó con ejemplos reales la necesidad de favorecer el empoderamiento de las comunidades rurales y recuperar su dimensión cultural colectiva, para que los proyectos bioenergéticos respondan a sus intereses y necesidades, y no a las de inversores y políticos que deciden desde los centros de poder.

Por su parte, representantes de varias plataformas ciudadanas alertaron de las implicaciones de varios proyectos de macroincineradoras de biomasa para producir electricidad:

Jorge Senán, de la Plataforma contra la incineradora de biomasa de Monzón, alertó del incremento en los niveles de partículas u ozono esperable si dicho proyecto se ejecuta, en una ciudad industrial cuya población ya respira un aire muy saturado de contaminantes.

Desde el público, representantes de Ben Magec-Ecologistas en Acción de Canarias y el Grupo Ecoloxista Adenco denunciaron otras consecuencias del fomento de la bioenergía en sus territorios. Si en Canarias el fomento de calderas de biomasa en hostelería está dejando a un lado la energía solar térmica –la mejor de las opciones–; los procesos administrativos que siguen las incineradoras en Galicia no están evaluando, entre otros aspectos, las afecciones a espacios naturales protegidos y su biodiversidad.

Las jornadas también sirvieron para visibilizar múltiples experiencias reales de aprovechamiento sostenible de la materia orgánica en el medio rural.

Juan Antonio Caballero, de la Cooperativa Olivarera Los Pedroches (Córdoba) explicó como, además de vender hueso de aceituna como combustible y producir electricidad fotovoltaica, utilizan la poda picada y los alperujos compostados como elementos clave en el cultivo ecológico del olivar de montaña, de la que esta cooperativa es pionera.

La producción ecológica de alimentos como centro del desarrollo y el empleo rural también forma parte del adn de la vallisoletana Cooperativa Crica de vacuno lácteo: siete personas empleadas en una granja de 28 vacas. Alfonso Criado explicó las innovaciones en el manejo de pastos, producción de cereal y pastoreo forestal, que les permite producir lácteos reduciendo radicalmente su consumo de energía y emisiones de gases de efecto invernadero frente a las granjas convencionales, en profunda crisis y con tasas de empleo entre 3 y 4 veces inferiores.

Un resultado directo de este encuentro es la creación en las próximas semanas de la Coordinadora Estatal contra las Macroincineradoras de Biomasa y otras formas insostenibles de bioenergía, impulsada por Ecologistas en Acción y el Grupo Ecoloxista ADENCO. Esta coordinadora tendrá como objetivo visibilizar y fortalecer luchas ciudadanas como las mencionadas en Galicia, Aragón o Canarias, así como impulsar el aprovechamiento sostenible de la biomasa como herramienta clave para la soberanía energética y alimentaria.

Esta jornada se ha organizado desde la Campaña sobre usos sostenibles de la biomasa de Ecologistas en Acción, cuyo coordinador Abel Esteban recalcó la urgencia por incorporar la sostenibilidad de la bioenergía –ausente hasta ahora– a la normativa (comunitaria, estatal y autonómica) y al destino de los fondos públicos para energías renovables y cambio climático. Esta es una demanda compartida por las principales federaciones ecologistas y conservacionistas europeas.

En este sentido, Ecologistas en Acción ha pedido, junto a 131 organizaciones de la sociedad civil de 45 países, que la bioenergía a gran escala como los proyectos mencionados en Aragón, Canarias o Galicia- sea excluida de la definición de energía renovable. Igualmente, participará en la consulta pública de la Comisión Europea para incorporar la sostenibilidad de la bioenergía dentro de la política de energía y clima de la UE post-2020.

Ecologistas en Acción agradece a los/as representantes y trabajadores del ayuntamiento de Valladolid su participación en la jornada; y especialmente, a los y las activistas del grupo local ecologista sin cuyo trabajo esta jornada no habría sido posible.




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