El Estado español no logrará detener la pérdida de biodiversidad para 2020

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[Informe] Revisión intermedia del cumplimiento de la Estrategia Europea de Biodiversidad

Ecologistas en Acción presenta un informe sobre el cumplimiento a nivel estatal de la ’Estrategia de la UE sobre la Biodiversidad hasta 2020’ que demuestra que de las 37 acciones establecidas en la estrategia las administraciones españolas solo han implementado correctamente una. Esta organización reclama un drástico cambio de rumbo y tomar medidas urgentes para lograr el objetivo de frenar la pérdida de biodiversidad en 2020

En 2011 los jefes de Estado o de Gobierno de todos los países de la Unión Europea aprobaron el objetivo de "detener en 2020 la pérdida de la biodiversidad y la degradación de los servicios ecosistémicos de la UE, y restaurarlos en la medida de lo posible, incrementando al mismo tiempo la contribución de la UE a la lucha contra la pérdida de biodiversidad mundial”. Para ello, aprobaron la Estrategia de la UE sobre la Biodiversidad hasta 2020.

Ecologistas en Acción ha analizado el nivel de cumplimiento de esta estrategia a mitad de periodo para identificar las áreas en las que es necesario hacer mayores esfuerzos y ha elaborado una serie de propuestas que permitirían alcanzar el objetivo.

Según el análisis realizado, de las 37 acciones establecidas en la estrategia de la UE sobre la biodiversidad, el Estado español ha implementado completamente solo una actuación, la correspondiente a la firma del Protocolo de Nagoya, relacionado con los recursos genéticos. Otras 14 acciones tienen importantes retrasos en su implementación y posiblemente no se completarán antes de 2020. Entre ellas destacan la puesta en marcha de planes de gestión para todos los lugares Red Natura, la mejora de los pagos directos de la PAC (Política Agraria Común) y la gestión de las pesquerías.

Las restantes 22 acciones están sin implementar, lo que quiere decir que las administraciones españolas no ha adoptado medidas eficaces para su cumplimiento. Entre ellas cabe destacar precisamente algunas de las medidas mas importantes de la estrategia: la integración de la biodiversidad en las políticas sectoriales, la lucha contra las especies exóticas invasoras y la reducción de las causas indirectas de la pérdida de biodiversidad.

Esto demuestra el escaso nivel de atención prestado por las administraciones españolas a la estrategia europea sobre la biodiversidad. Pese a algunos avances (como la recuperación de especies emblemáticas o la redacción de planes de gestión para los lugares Natura 2000), los espacios protegidos no han mejorado en gestión o financiación y la biodiversidad no se integra en las principales políticas sectoriales como agricultura, pesca, transporte o energía. No se están reduciendo las principales amenazas directas de la biodiversidad: cambio climático, contaminación, sobreexplotación de los ecosistemas, especies exóticas invasoras y degradación y pérdida de hábitats. Y lo que es aún más preocupante, no se abordan en absoluto las causas subyacentes de la pérdida de biodiversidad (identificadas en el Convenio sobre la Diversidad Biológica), como el comercio internacional o el actual modelo económico basado en la sobreeexplotación de recursos y el consumo excesivo.

Es evidente que, pese a algunas mejoras, el Estado español no está realizando avances globales significativos para cumplir el objetivo previsto. La destrucción de la biodiversidad no solo ha continuado en nuestro país, sino que se ha acelerado, con evidentes consecuencias sobre la capacidad de los ecosistemas para satisfacer las necesidades de los seres vivos en el futuro.

Acciones para un necesario cambio de rumbo

Para lograr que el Estado español cumpla con los compromisos incluidos en la estrategia europea sobre la biodiversidad y tengamos la oportunidad de detener la pérdida de biodiversidad en 2020, Ecologistas en Acción considera imprescindible la adopción de estas cinco medidas:

  1. Renunciar al objetivo de crecimiento económico duradero y no supeditar la conservación de la biodiversidad a los ciclos económicos.
  2. Condicionar todas las políticas sectoriales al objetivo de detener la pérdida de biodiversidad, especialmente las políticas de transporte, energía, agricultura, pesca y turismo.
  3. Reducir la emisión de gases de efecto invernadero (incluyendo límites en la utilización de la energía y el transporte) e invertir en medidas de mitigación y adaptación al cambio climático compatibles con la conservación de la biodiversidad.
  4. Aprobación de un plan de emergencia para detener la perdida de biodiversidad en 2020 que incorpore medidas concretas para cumplir los compromisos de la ’Estrategia de la UE sobre la Biodiversidad hasta 2020’ y de las Metas de Aichi del Convenio sobre la Diversidad Biológica.
  5. Presionar a la Unión Europea para priorizar la conservación de la naturaleza en las políticas agrarias, pesqueras y comerciales de la UE.



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