No son tratados son golpes de Estado

Más de 75.000 personas se movilizaron el sábado 15 de octubre bajo el lema “Las personas y el planeta por encima de las multinacionales. No a la pobreza. No a la desigualdad. No al TTIP. No al CETA”. De esta manera, el Estado español se sumó a las cientos de protestas en toda Europa en ocasión del Otoño en Resistencia para pedir la inmediata suspensión del tratado de libre comercio entre la Unión Europea y Estados Unidos (TTIP) y la ratificación del CETA (el acuerdo de la Unión Europea con Canadá) prevista para finales de este año.

La convocatoria fue realizada por la Campaña No al TTIP, en la que participa Ecologistas en Acción, junto a la Alianza contra la Pobreza con motivo del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza (17 de octubre). Entre ambas, suman una representación de más de 1500 organizaciones sociales, ecologistas, sindicales y políticas que denuncian un sistema que protege a las multinacionales, a los mercados y al capital mientras empobrece a las personas, recorta sus derechos y degrada profundamente el planeta que habitamos.

Almería, Córdoba, Málaga, Sevilla, Zaragoza, Gijón, Lanzarote, Santander, Albacete, León, Burgos, Madrid, Barcelona, Salamanca, Valladolid, Lleida, Alicante, Valencia, Vigo, Mérida son algunas de las más de 50 ciudades que de manera autogestionada han convocado una multitud de actos: conferencias, acciones, concentraciones, cadenas humanas, concentraciones y manifestaciones.

Las protestas se enmarcan en un escenario delicado: hoy, 18 de octubre, los Ministros de Comercio y Asuntos Exteriores de la UE y Canadá se han reunido en Luxemburgo para decidir sobre el futuro del CETA, cuya aprobación final por el Consejo, según la agenda, se prevé para la cumbre del 27 de octubre. Si se aprueba, tendrá que pasar por el pleno del Parlamento Europeo a finales de este año.

La Campaña No al TTIP señala que el Gobierno en funciones de Mariano Rajoy, quien ignora las voces de miles de personas, no tiene la legitimidad de autorizar la firma del CETA. El gobierno en funciones ni siquiera ha pedido que se haga un debate parlamentario sobre el mismo. Si se aprueba en el Consejo, el CETA podría ser aplicado provisionalmente, a pesar de que no se ha informado al Senado, al Congreso y a las Comunidades Autónomas.

La semana pasada conocíamos la noticia de que el parlamento de Valonia ha confirmado su veto al tratado, lo que implica que el gobierno de Bélgica no tiene la autorización de votar favorablemente para la firma del mismo. Hoy está por ver si el gobierno de Bélgica dice “no” o si la presión de la Comisión Europea y de los otros países lo convierte en una abstención [1].

De votar un “no” esto podría de facto bloquear la conclusión del acuerdo siendo requerida la unanimidad de los Estados miembros en el seno del Consejo para su ratificación. Conviene recordar que otros países se muestran reluctantes como Austria, Slovenia, Bulgaria y Rumania. Así mismo, el Tribunal Constitucional alemán la semana pasada rehusó su apoyo incondicional al CETA.

La Campaña No al TTIP critica la falta de presencia de los principales medios de comunicación que una vez más no han querido poner el foco en las noticias importantes. No solamente no informan de lo que están negociando a nuestras espaldas si no que tampoco dedican sus portadas a las movilizaciones sociales que sucedieron el pasado sábado. A su vez, agradecemos la gran labor de otros medios de comunicación que sí responden a las demandas ciudadanas. Somos muchas y muchos para exigir la suspensión de los mal llamados acuerdos de libre comercio e inversiones, CETA, TTIP y TiSA y no se nos podrá callar.




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