Zaragoza por un Ebro vivo

La idea de construir un azud en el río Ebro a su paso por Zaragoza data del año 1954. Este tema se renovó con los gobiernos de Rudi y Belloch. Desde entonces han transcurrido 63 años en los que afortunadamente hemos avanzado en una nueva visión de los ríos contemplada en la Directiva Marco del Agua. Esta nueva sensibilidad hacia los ríos ha hecho que en la actualidad decenas de azudes se estén eliminando en otras cuencas españolas, en Europa y en el mundo.

Antes de la ejecución del proyecto del actual azud, expertos de la comunidad científica, diferentes instituciones y grupos ecologistas alertaron sobre las graves afecciones negativas que el azud podría acarrear:

  • La Confederación Hidrográfica del Ebro consideraba que el azud supondría una alteración importante del río y que debido al alto nivel de nutrientes, habría un empeoramiento de la calidad del agua sobre todo en situaciones de estiaje.
  • La Dirección General para la Biodiversidad solicitó que se evaluase las afecciones a la Red Natura y a los Hábitats de Interés Comunitario y que se valorasen aspectos como la alteración en el transporte de sedimentos y los cambios en la dinámica fluvial.
  • El estudio del CEDEX encargado por el ayuntamiento alertaba sobre posibles problemas en la calidad de las aguas, sobre los niveles freáticos, sobre la red de saneamiento, y sobre la vegetación de ribera y las especies piscicolas, incluso sugería la utilización del Canal Imperial como espacio de navegación en verano.

Han pasado 9 años desde su construcción y todo ello se ha complicado.

¿Y todo ello para qué? No olvidemos que el objetivo de este azud era posibilitar una navegación con barcos, un propósito cuyo fracaso se vio desde el primer día y que ha supuesto a la ciudad una inversión demás de 30 millones de euros en la construcción, coste de embarcaderos, dragados permanentes, rebaje del puente. De todo ello habría que pedir responsabilidad políticas.

También se han invertido muchos otros recursos para impulsar el uso lúdico:

  • En el Canal Imperial, coincidiendo con la Expo 2008, se hicieron tres embarcaderos que nunca se han podido utilizar. Como es posible que ser realizará esta inversión sin conocer su posibilidad de uso?
  • El canal de aguas bravas en el Parque del Agua ha sido un total fracaso.
  • La inviabilidad económica de la empresa explotadora de los barcos del Ebro acabó indemnizándose para compensar por lucro cesante.

En definitiva, unas inversiones millonarias para la ciudad que no han cumplido su objetivo y que tienen responsables.

Pero volviendo al azud, hay que señalar los graves efectos ambientales:

  • Dragados y rebaje del Puente de Piedra han supuesto que el flujo de las aguas se desviase a la orilla derecha provocando menor velocidad en la izquierda lo que ocasiona un mayor desarrollo de macrófitos que favorecen la proliferación de mosca negra en las zonas de menor velocidad.
  • En estos días se ha comprobado como el flujo de agua en el río ha disminuido la presencia de mosca negra en el río.
  • En estos meses, con caudales menores a 30 m3 por segundo, el pantano creado por el azud, almacena la contaminación de retornos de riegos cargados de pesticidas, fosfatos y sulfatos, aguas residuales de poblaciones próximas y aliviaderos que acumulan y sueltan residuos domésticos en situaciones de grandes aguaceros porque el colector del Paseo Echegaray no se amplió en la remodelación del 2008 por que se dudaba que pudiera estar para la Expo sabiendo las repercusiones que tendría en el río.

Hoy mismo a los colectivos que cuestionamos el azud se nos señala de que no nos preocupamos por el río cuando hemos defendido mayores inversiones para resolver este grave problema en las Jornadas de Abastecimiento y Depuración que organizó la RAPA hace dos meses y a las que ni el PP ni PSOE ni Ciudadanos se dignaron acudir a pesar de reiteradas invitaciones por nuestra parte.

La calidad del agua de boca con el desastre de La Loteta y la calidad de nuestros ríos no parecen ser temas de preocupación para estos partidos políticos.

Por si fuera poco el río Huerva en Zaragoza es el cuarto lugar más contaminado de toda la cuenca del Ebro por los vertidos de los años 60 y 70 y su escaso caudal.

El río Gállego está contaminado desde el vertido de la papelera Montañanesa, sin que ninguna administración haya solucionado esta grave situación.

Defendemos unos ríos vivos y el uso lúdico de los mismos pero un uso lúdico adaptado a las características de los mismos.

Lo defendimos también este pasado domingo oponiéndonos al pantano de Biscarrues. Un proyecto cuya ejecución inundaría un presente y un futuro ambiental y social en la Galliguera con 80.000 usos anuales que han generado crecimiento de población en esos municipios sin cambiar las condiciones naturales del río Gállego y que la construcción del pantano supondrá que más de 200 personas tengan que buscarse otro futuro. ¿Donde está la Federación de piragüismo y otros colectivos para apoyarlos?

Defendemos el uso lúdico del río que en el pasado dio lugar a importantes deportistas olímpicos que se adaptaron a las características de este río mediterráneo.

En opinión de los abajo firmantes consideramos que mantener el azud es contrario a la Directiva Marco del Agua, es insolidario con los pueblos ribereños, supone una inversión económica no justificada y perjudica la salud del río y en definitiva de la ciudad por lo que hemos demandado la bajada de las compuertas o el desmantelamiento de las mismas.

No obstante apoyamos la realización de una Mesa Técnica de administraciones y expertos que valoren la situación y que en el menor tiempo posible arrojen luz sobre este tema que la salud y el bienestar de los ciudadanos requiere.

- Ecologistas en Acción
- Ansar
- Voluntaríos Aragón
- WWF Zaragoza
- Coagret
- Seo/BirdLife
- Amigos de la Tierra


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