Ecologistas en Acción de Las Palmas de Gran Canaria, Ecologistas en Acción


Enviar un mensaje



Nuestros fines

La asociación tiene como fines la defensa de un entorno urbano dentro de los principios de la sostenibilidad y la ecología urbana. Ecologistas en Acción de Las Palmas de Gran Canaria establecerá como líneas de trabajo fundamentales las siguientes:

• El fomento de la participación como fórmula para hacer efectiva la idea de ciudadanía.

• La difusión y apoyo de una política de reducción, reutilización y reciclaje de las basuras como procedimiento para no cargar sobre el medio natural y nuestro territorio los excedentes de la vida urbana.

• La catalogación y conservación del patrimonio histórico urbano y natural como vía de promoción de una cultura de comunidad y creación de identidad, así como sentido de pertenencia.

• La consecución de un Frente Marítimo que consolide la presencia del mar como elemento distintivo en la vida de Las Palmas de Gran Canaria y que sirva como el gran espacio público y libre que la ciudad necesita.

• La promoción de la participación juvenil y la educación ambiental para que las futuras generaciones puedan acceder en igualdad de condiciones a la defensa de la ecología, la paz y la solidaridad.

¿Qué ciudad queremos?

Desde el Movimiento Ecologista somos conocedores de la situación actual de Las Palmas de G.C. y de los problemas ambientales, sociales y económicos por los que atraviesa, como consecuencia en gran parte el Modelo de Desarrollo imperante bajo un sistema político basado en una Democracia No Participativa. En un contexto histórico, en el que se están barajando multitud de proyectos, que afectarán a la calidad de vida de los ciudadanos de cara al futuro, es oportuno y necesario plantear un punto de vista, que propone un cambio de rumbo hacia un modelo de desarrollo integral y sostenible, que valore en su justa medida el medio ambiente y el desarrollo social.

La ciudad es un Ecosistema Humanizado, donde el factor predominante es la gran aglomeración de personas en un reducido espacio, y cuyo entorno está totalmente modificado y subordinado a las actuaciones que el hombre desarrolla en él. Las características ambientales en las que se encuentra dicho entorno, representan y condicionan en gran medida la calidad de vida de los ciudadanos y el desarrollo humano sostenible.

Los barrios son lugares físicos donde los ciudadanos se desarrollan como personas, donde realizan gran parte de las actividades vitales, sociales, culturales y en gran medida económicas.

Esta forma de entender a las ciudades y a los barrios como un espacio común, denso y plural, en el que deben converger el Desarrollo Humano y la Sostenibilidad Ecológica, es un punto de vista necesario para el buen desarrollo de sus gentes.

Las Palmas de G.C., con cerca de 400.000 habitantes, es la ciudad con mayor concentración de población, dentro de la isla más densamente poblada de Canarias. La población se caracteriza por ser de orígenes muy diversos, tanto de zonas rurales del resto de la isla, de otras islas, del resto del territorio nacional, así como de distintos puntos del planeta, dándole la cara más cosmopolita a la ciudad. La población se ha asentado en un intervalo de tiempo muy corto, repartiéndose de muy distinta manera en los distintos barrios, en función del nivel adquisitivo de los habitantes. Por lo que no está ausente de cierta problemática sociocultural.

El Espacio Físico, donde se ubica la ciudad de Las Palmas G.C., presenta unas serie de características morfológicas muy particulares, donde la larga franja del litoral nororiental donde se asentaron los primeros habitantes forman el contorno de la ciudad caracterizado por la presencia de un largo Frente Marítimo que ofrece grandes oportunidades a la ciudad de Las Palmas de G.C. de cara al futuro, que por otro lado ha condicionado el crecimiento de la ciudad hacia el interior caracterizado por un relieve muy abrupto, donde encontramos grandes desniveles, atravesados por multitud de barrancos, donde se fueron constituyendo los diferentes pisos de la ciudad.

Estos condicionantes geomorfológicos junto con la falta de una planificación urbanística integral para la capital, ha contribuido notoriamente al desorden urbanístico predominante, donde encontramos:

Un largo frente marítimo infravalorado y desaprovechado, cuya accesibilidad es impracticable en una de sus vertientes, por la presencia de la autovía. Gran cantidad de barrancos edificados y atravesados por carreteras que dificultan la intercomunicación transversal entre los habitantes de diferentes barrios.

Diferentes pisos de la ciudad desconectados por la ausencia vías peatonales y otras infraestructuras que permitan el desplazamiento no motorizado de los habitantes entre los distintos barrios.

A estos aspectos hay que añadir, la ausencia de espacios libres, y una mala distribución de éstos; falta de políticas de cohesión e integración entre los barrios, grandes carencias infraestructurales y de servicios en muchos barrios, etc.

Si por algo tiene sentido esta Aglomeración de personas en un mínimo espacio, es por el hecho de posibilitar el aumento y la diversificación de los niveles de comunicación entre las personas, así como el aumentar las oportunidades entre las mismas, con la mínima necesidad de transporte. Es decir satisfacer las necesidades de la gente integrando a los habitantes en el espacio público. El barrio debe ser el lugar donde podemos satisfacer a pie nuestras necesidades más cotidianas, donde exista una mezcla de usos en el espacio: vivienda, educación, trabajo, servicios, comercios, lugares de encuentro, etc. El espacio público, las calles y plazas que comunican todas esas funciones, es el entorno común que da calidez y carácter a la ciudad.

Un hecho muy acusado por los ciudadanos de Las Palmas es el dominio del coche sobre la ciudad, el cual anula el espacio común de relación de los habitantes, contribuyendo a la degradación de las calles y plazas, es decir de los puntos de encuentro de los ciudadanos. Por lo que se debe potenciar la peatonalización de las calles de la ciudad, a favor de la movilidad transversal de los ciudadanos frente a la movilidad horizontal motorizada que ocupa mayor espacio y anula a cualquier otro tipo de movilidad; por otro lado, también se debe potenciar el transporte público colectivo para viajes a media o larga distancia, y los desplazamientos a pie o en bicicleta para las distancias cortas.

A lo largo de los últimos años la ciudadanía está padeciendo la implantación descontrolada de grandes superficies comerciales que mercadean con productos de importación de bajo coste y baja calidad, los cuales están contribuyendo, por un lado, a la desaparición de diferentes sectores productivos de nuestro territorio, y por otro lado, se ha favorecido la desaparición de pequeños comercios en los barrios, contradiciendo uno de los principios básicos de las ciudades como es la cercanía del acceso a las necesidades básicas, obligándonos cada vez más a movernos a grandes distancias para conseguir productos básicos de primera necesidad como son los alimentos, corriendo a cargo del ciudadano el tiempo empleado y los gastos de transporte.

El modelo de desarrollo actual está basado en el consumismo sin reparar en las consecuencias que conlleva, en el que el ciudadano no tiene ni la información ni la percepción de las repercusiones ambientales, sociales y económicas que sus hábitos de consumo tienen sobre el territorio y sobre el resto del planeta, creando una gran huella ecológica.

La ciudad no es un ecosistema aislado, pues interacciona con los ecosistemas agrícolas y naturales que la rodean, de los que ha extraído y se extrae gran cantidad de recursos y les devuelve residuos y contaminantes de todo tipo, por lo que es un ecosistema dentro de otro ecosistema de mayor envergadura.

En los últimos decenios hemos experimentado el aumento de la generación de residuos sólidos (basuras), sin que la ciudad y los ciudadanos estemos preparados para asimilar sus consecuencias, por lo que es necesario minimizar la generación de los mismos, promover una separación selectiva mas eficiente, fomentar la reutilización de envases y optimizar la gestión integral de residuos mediante el aumento de la especialización de contenedores, la optimización de la distribución de los contenedores, mejora del servicio de recogida y la eficiencia de las plantas de recogida y reciclaje de residuos.

El modelo de consumo energético actual es el causante de la gran dependencia energética del exterior y el alto grado de contaminación atmosférica de la ciudad, entre otros, por lo que se debe promover el ahorro energético, evitando el despilfarro actual, además de aprovechar las oportunidades que nuestra ciudad nos ofrece, potenciando la utilización de fuentes energéticas respetuosas con el medio ambiente, como la energía solar, apostando por un modelo de desarrollo energético mas eficiente y sostenible.

El consumo desproporcionado de agua de nuestras fuentes naturales, tanto para uso agrícola como urbano, ha provocado el agotamiento y salinización de los acuíferos, además de haberse aumentado la producción de aguas residuales, por lo que a nuestro entender hay que promover políticas de ahorro de agua, potenciar el uso de fuentes alternativas mediante desalación, mejorar las infraestructuras hidráulicas minimizando pérdidas, así como una mejor gestión en el aprovechamiento de aguas residuales, mediante la implantación de depuradoras terciarias haciendo un buen uso posterior de las mismas.

La ciudad soporta problemas de contaminación no visible como la contaminación acústica debido al excesivo ruido provocado por diversas causas, como el tráfico, las obras, etc, que deben ser controlados mediante la aplicación de las respectivas normativas. La contaminación electromagnética, causada por la instalación de gran cantidad de antenas y repetidores a lo largo y ancho de nuestro territorio, que deben ser reguladas y normalizadas, aplicándoles en cualquier caso el principio de precaución, en el que prevalezca la seguridad ciudadana frente a los intereses económicos de las empresas implicadas.

A través de las Agendas 21 locales, las ciudades que apuestan por otro modelo de desarrollo humano ecológicamente sostenible buscan cambiar las tendencias hoy dominantes actuando localmente para cambiar globalmente, por lo que es necesario la aplicación de políticas educativas que sensibilicen a la ciudadanía y fomenten conductas respetuosas con el medio ambiente. Donde la participación ciudadana sea la base para el desarrollo futuro de los barrios y la ciudad, donde se favorezcan los intereses generales de los ciudadanos frente a los intereses particulares de las partes involucradas, en el que se debe contemplar la coexistencia de los espacios urbanos, con los espacios agrícolas y naturales; así como tener una visión integral de la ciudad que permita la rehabilitación de los barrios, promoviendo espacios de usos públicos frente a la especulación privada, fomentando el pequeño comercio frente a las grandes superficies comerciales, favoreciendo vías peatonales frente a carreteras para vehículos motorizados, mejorando la gestión de servicios públicos, etc.

Dirección web: http://www.ecologistasenaccion.org/laspalmasdegc




Visitantes conectados: 205