Sin concesión de agua, la Junta no debe autorizar la central termoeléctrica del Bierzo

La empresa promotora, Fuerzas Energéticas del Sur de Europa I, S.L., vinculada a Forestalia Renovables, no cuenta con la concesión de aguas del embalse de Bárcena que ha solicitado a la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil.

Ecologistas en Acción de la provincia de León ha presentado nuevas alegaciones en el trámite de audiencia a interesados, solicitando que no se informe favorablemente la Evaluación de Impacto Ambiental ni se autorice este proyecto de producción eléctrica a partir de biomasa al menos hasta que se resuelva, previo sometimiento a información pública, la concesión administrativa de aguas que otorga la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil.

En la tramitación de la concesión se debería analizar la incidencia de los consumos reales, por ejemplo: en el abastecimiento de agua a Ponferrada; en la disponibilidad para riego y en la maltrecha economía de la comarca ante una eventual escasez de agua.

Con el consumo declarado 199 m3/hora (equivalente a un volumen de 1,6 hm3 para las 8000 horas de funcionamiento anual de la central) no se debería autorizar este proyecto sin concesión de agua. Aunque parezca un consumo asumible, dado que parte del agua retornará al embalse después de pasar por los circuitos de refrigeración de la central, no hay que desdeñar las importantes pérdidas de agua debidas a la evaporación, por lo que es imprescindible conocer el agua que realmente se consumirá.

Por otra parte, el agua debe ser bombeada hasta la planta a una distancia de más de 4 km, y análogamente retornada al embalse, lo que implicará un alto consumo de energía que no se ha cuantificado. Sin el cálculo del consumo energético para el bombeo y el retorno del agua, no es posible determinar la eficiencia energética de la planta.

Nos parece descabellado seguir la tramitación de este procedimiento, dar evaluación de impacto ambiental favorable y autorización ambiental, sin conocer el consumo real de agua y energía, puesto que estas cuestiones influyen directamente:

  • En los impactos ambientales de la central termoeléctrica de biomasa.
  • En la propia viabilidad física de la central: balance energético y disponibilidad de agua para su funcionamiento.
  • En la afección que podría tener en la realidad socioeconómica de la comarca del Bierzo, por su incidencia en el abastecimiento de agua a la Mancomunidad de Municipios del Bierzo, y en la disponibilidad de agua para riego en periodos de sequía y escasez en el embalse, que serán cada vez más imprevisibles debido al cambio climático.

Por otra parte, cabe reiterar que no existen estudios de viabilidad de los ecosistemas forestales de los que se va a obtener la biomasa y por lo tanto, no se puede asegurar que el suministro de materia prima (300.000 t/año) vaya a ser ambientalmente sostenible.

El elevado coste del proyecto (83 millones de euros), la insolvencia de la sociedad limitada que lo promueve y la premura de la Junta en su tramitación, hace pensar en otro “pelotazo ambiental”, otro proyecto “caza subvenciones” con el que desviar dinero público a manos privadas.




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