La conservación de la naturaleza y del lobo: chivos expiatorios por la mala gestión del territorio

Las declaraciones de los sindicatos agrarios y de los Consejeros de Medioambiente y Agricultura de Castilla y León del viernes 11 de diciembre de 2015 sobre la quema de rastrojos y los daños producidos al ganado por el lobo ocultan su cómodo sometimiento (pero peligroso) a los intereses de la industria agroquímica y el olvido y desinterés por las causas de la depresión de la ganadería extensiva.

Sobre la quema de rastrojos es paradójico que, a pesar de la necesidad de reducción de las emisiones de CO2, Castilla y León va a incrementar su balance neto ya que se reduce el carbono absorbido y almacenado en el suelo al quemar parte de su materia orgánica, con la correspondiente perdida de fertilidad. Además, la quema de rastrojos supone un incremento en la contaminación de óxidos nitrosos, partículas, benzopirenos (cancerígenos), e, indirectamente, de ozono.

Las declaraciones de Autoridades y agricultores ocultan que la quema de rastrojos está realmente autorizada, y que simplemente está condicionada la forma y época de realizarla. Los agricultores la pueden realizar si simplemente renuncian a solicitar las ayudas de la PAC (dinero procedente de los impuestos de toda la ciudadanía), por “mejorar” la calidad del medio natural. Calidad ambiental que lo cierto es que empeora cada año tal y como constatan estudios de evolución de la biodiversidad en medios agrícolas, o la evidente reducción de las poblaciones de perdiz denunciada por los cazadores. Por supuesto, la quema de ribazos, ni beneficia a las especies cinegéticas, ni a la biodiversidad y mucho menos a los depredadores (mamíferos, y en su caso rapaces que se refugiaban, anidaban y se posaban en los árboles de los linderos que han sido eliminados tras décadas de quemas agrícolas) que se alimentan de topillos

Sí existe un incremento en la presencia de hierbas adventicias en los campos de cultivo, que se debe precisamente al uso de herbicidas que las propician, existiendo alternativas como es una inteligente rotación de cultivos, y en su caso el pastoreo de ganado en extensivo tras la cosecha.

En relación con el lobo, este carnívoro está siendo usado como chivo expiatorio de los verdaderos problemas de los ganaderos de extensivo. Problemas que son evitados por los sindicatos agrarios y por la propia administración, como son: precios bajos de sus productos, dificultad para pastar en las zonas agrícolas donde se levanta el rastro prematuramente o en su defecto se inutiliza con herbicidas; subvenciones que benefician el abandono de la actividad y perjudican al ganadero activo, falta de apoyos económicos en los Planes de Desarrollo Rural y en las subvenciones de la PAC para que la ganadería extensiva sea una herramienta conservación de la biodiversidad y de prevención de incendios, etc.

Por supuesto, a la hora de subvencionar la actividad ganadera (y también a la agrícola) se debería tener un mínimo de exigencia, con objeto de beneficiar al buen pastor (y agricultor) que se merece tal ayuda porque atiende correctamente su explotación, en especial cuando está en Red Natura.

En estas fechas próximas a la Navidad queremos destacar que la Junta de Castilla y León debería promocionar correctamente la existencia y creación de sellos de calidad, para que el consumidor identifique a los corderos que han sido criados en libertad, que han comiendo vegetación natural y han mantenido la biodiversidad de nuestras dehesas, páramos y pastizales de montaña, diferenciándolos de aquellos corderos que tienen el sello sanitario de la Junta de Castilla y León pero que proceden de cría estabulada o de otros países, tal y como denuncia el representante del sector (Interovic).

Por otro lado, desde Ecologistas en Acción demandamos y defendemos que los daños por lobo y otra fauna protegida sean remunerados rápida y eficazmente, no como hasta ahora que se han resarcido mal y tarde. Uno de los primeros defectos del actual sistema es que en gran parte de la región, los ganaderos no saben a que teléfono o persona, ni en que horario, deben avisar en caso de daños producidos por lobo o por otra especie protegida. En tanto persista la desinformación actual es imposible que las indemnizaciones sean efectivas, ya que cuando viene la autoridad competente es imposible verificar la fuente de los daños, y cumplir con lo establecido en la Orden de Ayudas para paliar los daños producidos por lobos y perros asilvestrados a diferentes tipos de ganado (2015)

En cuanto al control de la población de lobos y el compromiso del Consejero de Medioambiente de ser riguroso en su control, esperamos que sea así porque desde Ecologistas en Acción vemos con perplejidad como algunos empleados públicos encargados de ello tienen el gatillo “fácil”, sin que haya ningún protocolo o sistema organizativo tendente a eliminar el elevado furtivismo de lobo. En relación a la queja de los sindicatos agrarios sobre que no se llega al cupo de capturas, esto es debido a que hay un excesivo cupo y en muchas zonas se da permiso como método “preventivo” para eliminar una casual y temporal presencia de un lobo que no existe, pero que la Junta de CyL ha valorado como manada estable en sus particulares censos.




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