Motocross en el ZEC de Ablitas

El pasado 31 de mayo Gobierno de Navarra hizo pública una nota de prensa cuyo titular era: “Medio Ambiente se coordinará con Policía Foral y Guardia Civil para evitar motos en el espacio protegido de Ablitas”.

Desde Landazuría-Ecologistas en Acción de La Ribera calificamos la publicación de dicha nota como irresponsable e inoportuna. Las noticias que esperamos de Gobierno de Navarra son sobre logros concretos y no sobre intenciones. Creemos que Gobierno de Navarra ya debería de haber establecido mesas de coordinación entre Policía Foral, Medio Ambiente y Seprona. Exigimos mayor celo y sigilo para llevar a cabo todas las actuaciones en defensa del medio ambiente.

Hay que recalcar que esta nota de prensa parte de una denuncia realizada por nuestra entidad y enviada el 25 de mayo a los tres estamentos antes mencionados (Policía Foral, Medio Ambiente y Seprona). Consideramos como un grave error de coordinación la publicación de esta nota, que ha puesto, de forma irresponsable, en peligro todo el dispositivo preparado para lograr la detención de los sospechosos. La publicación por parte de Gobierno de Navarra es totalmente inoportuna pues da al traste con toda la operación, máxime cuando se hacen públicas fotos de los sospechosos.

Por todo ello, exigimos mayor rigor y que de una vez por todas se monten todos los dispositivos necesarios para salvaguardar el equilibrio natural del Peñadil de Ablitas. Recordemos que esta zona está declarada como Zona de Especial Conservación (ZEC) por sus altísimos valores ecológicos. Además, por su singularidad como hábitat de yesos dentro de la red Natura 2000, se trata de una figura de máxima prioridad de conservación a nivel europeo. Para hacernos una idea más precisa de la gravedad, este espacio estepario reviste más interés ambiental para Europa que cualquier otro lugar protegido de Navarra, incluidas sus más importantes masas forestales como las de Irati, Urbasa o las de Larra-Belagua entre otras.

A continuación hacemos pública nuestra primera denuncia enviada el 25 de mayo a Policía Foral, Medio Ambiente y Seprona.

Denuncia, 25 de mayo de 2017

Motocross en el ZEC de Ablitas.

Desde Landazuría-Ecologistas en Acción de La Ribera queremos denunciar los daños causados por varios motoristas de motocross o de enduro que están afectando gravemente al Peñadil de Ablitas, un espacio estepario declarado como Zona de Especial Conservación (ZEC) por sus altísimos valores ecológicos. Además, por su singularidad como hábitat de yesos dentro de la red Natura 2000, se trata de una figura de máxima prioridad de conservación a nivel europeo. Para hacernos una idea más precisa de la gravedad, este espacio estepario reviste más interés ambiental para Europa que cualquier otro lugar protegido de Navarra, incluidas sus más importantes masas forestales como las de Irati, Urbasa o las de Larra-Belagua entre otras.

Tenemos constancia de cómo este ZEC de Ablitas está siendo salvajemente arrasado bajo las ruedas de estos motoristas, los cuales, han convertido los paisajes geológicos de las lomas, los barrancos, las laderas y las planas del espacio protegido en su propio circuito “privado” para rodar a toda velocidad campo a través, con lo cual, los tacos de estas ruedas se convierten en verdaderos dientes de sierras circulares que despedazan todo cuanto pisan.

Los daños ya creados a la geomorfología, al suelo y al hábitat por la profundidad de las roderas no sólo son cuantiosos e incalculables, sino también en buena parte ya irreparables. Por tanto, no se trata únicamente de agresiones como el seguro abandono de nidos en época de cría ni de atropellos a las aves esteparias o sus pollos que crían en nidos sobre el suelo, muchas de ellas especies catalogadas o en peligro de extinción como la Alondra de Dupont, la Terrera marismeña, la Ganga ibérica, la Ganga ortega, el Aguilucho cenizo, el Alcaraván o el cernícalo primilla, sino que esta agresión va mucho más allá y está provocando la destrucción progresiva del paisaje y de todo el ecosistema.

Hasta el momento millones de plantas endémicas y de líquenes específicos de estos ambientes gipsícolas han sido ya completamente arrasadas. Todas son especies florícolas únicas, especializadas en estos sustratos de yesos, entre otras muchas, endemismos botánicos ibéricos e ibero-norteafricanos como Launaea pumila, Helianthemun squamatum, Ononis tridentata, Gipsophila hispánica, Lepidium subulatum así como formaciones de tomillo (Thymus vulgaris), de ontina (Artemisa herba-alba) y espartales de albardín (Lygeum spartum) y de Stipa sp. Se trata de plantas leñosas o herbáceas de portes bajos o humildes, pero de importantísima función no sólo para la protección del suelo contra la erosión, sino, especialmente, decisivas para preservar toda su biodiversidad ornitológica y del resto de la fauna, vertebrada e invertebrada, que cuenta igualmente con diversas especies endémicas.

A falta de datos más concretos, estimamos que el área de actuación de estos motoristas sobrepasa los 20 kilómetros, ante lo cual, urge realizar por parte del Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra un informe pericial preciso para valorar con exactitud el alcance y la extensión de la superficie total afectada por las profundas roderas que han creado. Paradójicamente, además, se da la circunstancia de que Ablitas ya cuenta con un circuito de motocross creado para tal fin.

Sabemos que en principio son siempre los mismos. Van con motos de competición, sin matricula y sin seguro, ya que este tipo de vehículos no pueden andar por Ley fuera de los circuitos. Es, por ejemplificarlo de alguna forma, como si motos de GP o coches de Fórmula 1 anduvieran rodando temerariamente a toda velocidad y sin seguro por nuestras carreteras o autopistas, sólo que en este caso, además de los casos mencionados ambientales aludidos, también pueden arrollar a personas paseantes y sus perros, a ciclistas o coches y tractores de agricultores que transitan las pistas para ir a faenar o a visitar sus campos.

Pero detenerles es una situación compleja, lo que ha favorecido que estos delitos se hayan prolongado a lo largo de al menos una década en este ZEC, en el cual las roderas se han ampliado aun más desde el pasado año. Tenemos constancia que guardas del Departamento de Medio Ambiente han intentado pararles en varias ocasiones poniéndose frente a ellos en las áreas afectadas, ante lo cual su respuesta ha sido acelerar más para atemorizarles y apartarlos con prepotencia de su camino campo a través. La semana pasada, sin ir más lejos, dos de estos motoristas, al más puro estilo kamicace, estuvieron a punto de arrollar a un guarda del gobierno de Navarra que intentó detenerlos, dándose los dos acto seguido a la fuga.

Ante actos de esta gravedad y la complejidad específica para detener de una vez esta barbarie, instamos desde aquí todo el apoyo institucional, legislativo y político necesario para que tanto el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, como la Policía Foral mediante sus patrullas rurales y al SEPRONA, como entidades o cuerpos competentes en materias ambientales, tengan una coordinación adecuada para la toma inmediata de medidas y controles sin límite de medios ni tiempo, hasta la detención de los causantes de tales atrocidades que, incomprensiblemente, y no sólo aquí, se llevan permitiendo igualmente desde hace demasiados años por amplias áreas naturales de La Ribera de Navarra.

Asimismo, sería deseable, casi obligatorio, una acción coordinada igualmente con el Departamento Medio Ambiente y el SEPRONA de Aragón, ya que dichas afecciones trascienden las zonas de ambos territorios autonómicos extendiéndose hacia las lomas yesosas de la muga con El Buste, localidad zaragozana donde vienen actuando igual de impunemente desde hace más de diez años.

La incautación inmediata de este tipo de vehículos a los infractores debiera ser un primer paso, seguido con sentencias justas acordes a la gravedad de los hechos. Queremos sanciones ejemplares que contemplen, además, la restauración a cargo de los causantes. Deseamos, en definitiva, que hechos tan salvajes como estos no vuelvan jamás a repetirse.

Por último, apelamos también a la conducta ciudadana para que no se callen estas actuaciones allá en donde sucedan. Que denuncien estos actos de atentado contra el medio ambiente, no sólo por todo lo ya expuesto, sino especialmente por su contribución al avance progresivo de la erosión al arrancar del suelo la vegetación específica que lo protege, dando como resultado, por tanto al origen o expansión de la desertificación. Tolerar, silenciar esta barbarie, no lo olvidemos, nos hace de alguna forma cómplices.

Entre tanto, hasta que se ponga fin a estos actos execrables, los valores de esa Naturaleza siguen desangrándose bajo las ruedas de estos verdugos que no miran más allá del entretenimiento egoísta de sí mismos. Y con él, con sus actos prepotentes, con las tristes huellas de su firma analfabeta, desuellan irreversiblemente la piel de la Tierra que a todos nos acoge y nos da vida.




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