¿Qué modelo de ciudad quieres para Cáceres?

Ecologistas en Acción de Cáceres apuesta por un modelo de ciudad en transición hacia una ciudad sostenible con el medio natural y sus habitantes, una de ciudad que apuesta por las personas que la habitan y las que la habitarán, teniendo en cuenta los retos futuros.

Nos hemos preguntado qué modelo de ciudad queremos ante el reto de decir NO a la apertura de la mina de litio Valdeflores, mina a cielo abierto, que conlleva la destrucción de un hábitat de bosque mediterráneo, cercano a la ciudad, y que supone el pulmón de la misma. Un proyecto que, desde nuestro punto de vista, amenaza el futuro de Cáceres por el impacto medioambiental que supone: la instalación de la infraestructura que precisa dicha industria minera, la generación de residuos sólidos y químicos que utiliza y la destrucción del suelo que conlleva; así como la contaminación del aire y del agua imprescindibles para la vida saludable. Se precisarán enormes cantidades de químicos tóxicos, carbonato de sodio, bases y ácidos para procesar el litio. El escape de dichos químicos por medio de la lixiviación, derramamiento o emisiones atmosféricas pone en peligro a la ciudad y los ecosistemas colindantes.

Decir NO parece fácil desde el movimiento ecologista, pero nunca lo es. ¿Qué modelo de ciudad queremos? Analicemos en primer lugar qué tenemos y si lo queremos perder:

  • La Sierra de la Mosca supone un espacio único para esta ciudad para desarrollar el turismo ornitológico, pues tanto parte de la misma como parte de la sierra cuentan con una zona ZEPA, con aves como el cernícalo primilla, el búho real, el milano negro, el milano real, la abubilla, petirrojo, cigüeña blanca, rabilargo … y tantas que esta ciudad aún tiene que descubrir y conocer para poder defenderla como se merece. Este tipo de turismo se pierde con una mina a cielo abierto, al perder es espacio que las aves utilizan para anidar y cazar.
  • La Montaña o Sierra de la Mosca es el espacio que recoge y limpia el agua que aporta a la Ribera del Marco, como las que llegan a sus fuentes: Fuente Rocha o de Curtidores, Fuente Concejo, Fuente Fría, Fuente Vadillo; además de contar con aguas subterráneas, todas ellas en peligro con el tipo de industria que tratamos. Si una mina, como la que está en proyecto abrir, utiliza ese agua, la contamina y la inutiliza, ¿qué pasará con las necesidades hídricas de sus habitantes? Es un riesgo importante para la sustentabilidad de la ciudad. Recordemos que las minas de litio se caracterizan por el uso monumental de agua. Según explica el geólogo Fernando Días “puede estimarse que por cada tonelada de litio extraída se evaporan alrededor de dos millones de litros de agua” es una “minería del agua”. ¿Estamos dispuestas, las personas que vivimos en Cáceres, a perderla? ¿Se ofrece al turista “la ruta de las fuentes”? Alguna de ellas restauradas con fondos públicos.
  • Cáceres, Patrimonio de la Humanidad, con un acervo cultural difícil de superar por muchas ciudades podría contar con un turismo de calidad, cultural y que invirtiera más tiempo en ella, si se hubiera puesto más interés y medios económicos en darlo a conocer, no sólo su ciudad monumental, sino también: su Prehistoria, con las cuevas de Santa Ana, la del Conejar y la de Maltravieso, con restos datados entre el Paleolítico Superior y el Neolítico sin medios económicos para seguir dando frutos como lo hace en otras ciudades; la época romana cuenta con el yacimiento arqueológico del campamento romano republicano de Cáceres el Viejo aún sin excavar suficientemente, así como los yacimientos arqueológicos, también romanos de “Cuarto Roble” y “El Junquillo”; la Edad Moderna y su crecimiento extramuros, incluyendo el barrio minero de Aldea Moret puesta en valor con sus luces y sus sombras. Todo precisa de una apuesta decidida del consistorio que centra su trabajo en el caso histórico intramuros, olvidando que toda la ciudad merece ser conocida. Una ciudad con escasez de agua y aire contaminado ¿será atractiva para el turismo?
  • También queremos recordar la Ribera del Marco como elemento principal de espacio de huertas, de historia y de agua. Es un espacio que pudiera albergar la llamada agricultura ecológica que bien pudiera ampliarse por otras áreas de la ciudad ayudando a crecer en la ruta que marca la soberanía alimentaria de la misma, por un consumo de cercanía, no contaminante y acorde a la economía verde, sostenible y circular por la que vienen apostando las ciudades en transición, las ciudades que pretenden ser resilientes, esto es, ciudades que se preparan para un posible futuro adverso. ¿No queremos esto? La agricultura ecológica de la ciudad podría dar lugar a la formación de cooperativas y cómo no al “menú kilómetro cero”, más barato y beneficioso para el medio natural y para las personas que lo consumen.
  • No queremos olvidar otra apuesta de la ciudad, en la que lleva tiempo y fondos públicos invertidos desde hace unos años: La Ciudad de la Salud, que pretende ser, en su origen, un espacio en la vanguardia de la investigación, en el que ya contamos con el Centro de Mínima Invasión Jesús Usón y donde ya se está construyendo el futuro Hospital de Cáceres, todo junto al campus universitario de la ciudad. ¿Se puede seguir con este proyecto que habla de salud frente a otro, como es la mina de litio, a cielo abierto, que solo nos ofrece contaminación y unos pocos años de explotación? Recordemos que estarían los dos proyectos cercanos, en torno a la carretera N-521. ¿Qué ciudad quieres? ¿Por qué ciudad crees que es importante para ti, tus descendientes, amigos y familia apostar? Un proyecto de largo recorrido como es la investigación y la formación de futuros emprendedores-as, como es el primero, es incompatible con el segundo, cortoplacista y contaminante.
  • No queremos olvidar tampoco la apuesta deportiva que hace la ciudad de Cáceres con: Triatlon Ciudad de Cáceres, el único triatlón en categoría olímpica que se disputa en Extremadura con tres disciplinas, una de ellas se realiza en el embalse del Guadiloba. Este embalse quedaría “tocado” con “una mina de agua”; la Subida Pedestre a la Montaña; el circuito de ciclismo JUDEX que pasa por la avenida de Extremadura, cercana a la mina; la Media Maratón Patrimonio de la Humanidad. ¿Qué modelo de ciudad podría albergar estos eventos si su aire y su agua están envenenados?
  • También nos preguntamos si ¿sería posible seguir presentándonos en la FIO (Feria Internacional de Turismo Ornitológico) si perdemos el hábitat de las aves?; ¿podemos presentarnos, como lo hacemos ahora al Foro de Inteligencia y Sostenibilidad Urbana con un entorno deteriorado?; ¿qué pasaría con la apuesta del PIMUS (Plan de Infraestructuras para la Movilidad Urbana Sostenible)? Aquí se apuesta por abrir carriles-bici, calles e itinerarios peatonales y por la bicicleta con motor, ya tenemos empresas dedicadas a ellas en la ciudad. ¿Abandonamos estos proyectos, eventos y posibilidades por una minería de especulación que bancariza nuestra calidad de vida?

Ecologistas en Acción de Cáceres apuesta por un futuro no comprometido por los usos de una mina de litio a cielo abierto, una minería especultiva, fantasmal y quimérica que contamina el aire y roba el suelo y el agua al dejarlos inhabilitados para la población y el medio ambiente. Apostamos y os invitamos a uniros a la Plataforma Ciudadana Salvemos la Montaña de Cáceres. Unidos podemos decidir una ciudad para todos y todas con un futuro no hipotecado y más saludable.




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